Los “OTROS” Miembros De La Familia
PorEl hombre se ha relacionado con los animales desde tiempos inmemoriales. Los ha usado como alimento, como ayuda en el trabajo o como transporte. A medida que se profundizó esta relación, fue domesticando a algunas especies, transformándolas en “animales de compañía”. Entre ellos se destacan el perro y el gato, aunque también ha adoptado aves de todo tipo e, incluso, especies exóticas, tales como iguanas, víboras, tarántulas o tortugas.
Los animales de compañía o “mascotas” hoy son considerados como un miembro más de la familia. Sabemos que no son meros juguetes ni objetos decorativos; son seres sensibles que dependen de nosotros para su supervivencia, y somos responsables de su cuidado, salud y alimentación desde que los adoptamos.
Al igual que todos los seres vivos de este planeta –incluida la especie humana- sufren los efectos de la contaminación ambiental y del calentamiento global.
Cuando nos ocupamos de temas relacionados con la ecología y los animales pensamos inmediatamente en la especies en peligro de extinción; rápidamente vienen a nuestra mente imágenes de ballenas cazadas ilegalmente, focas bebés asesinadas a golpes para obtener su piel, o de un oso polar tratando de mantenerse sobre un pequeño trozo de hielo que se derrite rápidamente.
Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que el pobre cuidado que le hemos dado a nuestro medio ambiente también afecta a las especies que tenemos más cerca, a nuestras mascotas.
Nuestros animales de compañía son víctimas –inocentes e involuntarias- de los bruscos cambios climáticos que nos asolan, y de muchas enfermedades que se producen como consecuencia directa o indirecta de la contaminación ambiental.
Ellos comparten nuestro hábitat, es decir, nuestra casa, nuestro jardín y la ciudad en la que vivimos. Igual que para nosotros, este hábitat puede ser la causa de patologías severas, tanto a nivel físico como emocional.
Por lo tanto, en esta guía nos proponemos abordar algunos aspectos relacionados con los factores que pueden enfermar a nuestras mascotas. Pero también nos proponemos la revisión de hábitos y conductas para lograr que su cuidado y bienestar sean eco-amigables.
Siempre existen diferentes maneras para hacer las cosas; dicho de otro modo, hay muchos medios distintos para lograr el mismo fin. ¿Por qué no optamos por aquellas acciones que nos permitan ejercer un cuidado responsable de nuestras mascotas y del medio ambiente? Es una maravillosa y amorosa manera de comenzar a transitar por el camino del cambio hacia una vida más saludable para todos.