Cómo La Contaminación Ambiental AFECTA a Nuestras Mascotas
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Otra muestra más de cómo la contaminación ambiental y el pobre cuidado que hemos dado a nuestro medio ambiente afecta a toda forma de vida en nuestro planeta es el aumento de consultas veterinarias por casos de alergias y enfermedades respiratorias que afectan a perros y gatos.
No solo los seres humanos sufrimos las consecuencias de la contaminación ambiental que nosotros mismos hemos provocado; los altos niveles de polución, que se concentran especialmente en las grandes ciudades y zonas urbanas, también daña la salud de nuestras mascotas, potenciando las posibilidades de padecer enfermedades respiratorias y alergias.
El aparato respiratorio de nuestros perros y gatos se encuentra también expuesto a un aire contaminado con partículas de polvo, microorganismos y compuestos tóxicos. Un informe elaborado por el Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires (Argentina) señala que uno de los principales factores es el humo, que produce irritación en las vías respiratorias superiores de perros y gatos y otros animales de compañía, generando inflamaciones y secreciones, además de la disminución de las defensas, lo que provoca que nuestras mascotas sean más vulnerables al efecto de microorganismos patógenos, como bacterias y virus.
En el último tiempo se ha detectado un aumento de casos de bronconeumonía, traqueobronquitis, rinotraqueitis y rinoconjuntivitis (infecciones respiratorias y oftálmicas), en perros y gatos. El estudio señala además que los gatos presentan casos más frecuentes de asma bronquial. También se han detectado enfermedades respiratorias en aves y reptiles que conviven en nuestro hogar.
Las razas más afectadas son las braquicéfalas (“nariz chata”). Entre los perros encontramos a los Bulldog, Pekinés, Pug, Bóxer o Shar Pei, entre otros. Entre los gatos, el más afectado es el Persa.
Síntomas
- Irritación ocular
- Decaimiento
- Aumento de temperatura
- Tos seca
- Mucosidad
- Dificultad respiratoria
- Dolor muscular
- Falta de apetito
- Vómitos
- Secreción nasal
- Secreción ocular
- Estornudos
- Decaimiento
- Aumento de temperatura
- Falta de fuerzas
- Falta de apetito
Prevención
Los especialistas aconsejan:
- Evitar paseos en días de alta polución
- Mantener la casa ventilada y libre de humo
- Evitar los cambios bruscos de temperatura (bañarlos con menor frecuencia en invierno, y si se los baña, secarlos muy bien)
Pero debemos tener en cuenta que estos cuidados serán insuficientes si no provocamos rápidamente un cambio de hábitos nocivos, que son los que nos han llevado a esta situación.
Estas medidas de prevención son solo un pequeño paliativo; hay que disminuir de forma urgente e impostergable la “huella de carbono” que estamos provocando diariamente. Un cambio de mentalidad en cuanto al cuidado responsable del medio ambiente no solo aumentará nuestra calidad de vida, sino también la de aquellos a quienes queremos tanto: nuestras mascotas.
“Las razas más predispuestas a estos problemas son las braquicéfalas, como el bulldog, pug, boxer y pekinés. En tanto, las razas de gatos más propensas son las de nariz chata”.

